Raoul Pal, el exejecutivo de Goldman Sachs y fundador de Real Vision, dejó clara su preferencia esta semana en Consensus 2026: Solana, no Bitcoin, ofrece la mayor oportunidad de crecimiento a medida que la inteligencia artificial transforma el panorama cripto. Pal describió las criptomonedas como la 'Equidad Básica Universal' de la era de la IA, argumentando que el alto rendimiento y los bajos costos de transacción de Solana la convierten en una opción natural para las microtransacciones máquina a máquina, algo que Bitcoin, diseñado puramente como un activo monetario, no puede hacer de manera eficiente.
Por qué Solana recibe el visto bueno
El razonamiento de Pal se centra en la utilidad. Dijo que en una era donde los agentes de IA necesitarán ejecutar miles de pequeños pagos automatizados por segundo, la arquitectura de Solana supera a la de Bitcoin. Bitcoin, argumentó, es una reserva de valor, no una capa de liquidación para transacciones de alta frecuencia y bajo valor entre robots. Esa distinción importa más a medida que la industria avanza más allá de la especulación impulsada por humanos hacia la actividad impulsada por máquinas.
Se prevé que los agentes de IA dominen DeFi en cinco años
Pal fue más allá, prediciendo que dentro de cinco años los agentes de IA representarán el 60% de los usuarios de DeFi, superando a los usuarios humanos. Ese cambio, dijo, requerirá blockchains que puedan manejar interacciones constantes y de bajo costo. Su apuesta por Solana es una apuesta por ese futuro. La predicción llegó en una conferencia —Consensus 2026— que se inclinó fuertemente hacia agentes de IA, DeFi, tokenización, stablecoins e infraestructura institucional. La agenda reflejó un mercado cada vez más centrado en cómo las criptomonedas pueden servir a sistemas automatizados, no solo a traders humanos.
Otras voces: Hayes, O'Leary, Garlinghouse
No todos en Consensus compartieron el entusiasmo de Pal por la regulación o por el matrimonio entre IA y cripto. Arthur Hayes, cofundador de BitMEX, reafirmó su postura libertaria, afirmando que las criptomonedas no necesitan regulación y existen fuera del sistema por completo. Kevin O'Leary, el capitalista de riesgo, adoptó un ángulo diferente, destacando la importancia de la IA en la competencia de EE. UU. con otros países, un guiño a las apuestas geopolíticas de la tecnología. Mientras tanto, el CEO de Ripple, Brad Garlinghouse, ofreció una visión más mesurada, diciendo que su empresa no está usando IA para reducir personal, una tranquilidad mientras los temores de automatización se extienden por la fuerza laboral.
La conferencia no resolvió la tensión entre quienes quieren que las criptomonedas sean una economía paralela y quienes las ven como una tecnología que debe integrarse con los sistemas existentes. Pero el debate en sí mismo señala hacia dónde está ahora la atención de la industria: en agentes de IA, rendimiento y la pregunta de quién —o qué— estará usando estas redes dentro de unos años.




