El Banco de Corea dejó su tasa de política sin cambios en el 2.5% el jueves, incluso cuando la inflación en Corea del Sur ha superado el objetivo del banco central. La medida, ampliamente esperada por los participantes del mercado, busca estabilizar el won surcoreano a corto plazo, pero los analistas advierten que futuras subidas de tasas podrían presionar los mercados de bonos y desplazar capital de las criptomonedas hacia cuentas de ahorro tradicionales.
Por qué las tasas se mantuvieron sin cambios
El gobernador Rhee Chang-yong y la junta de política monetaria votaron a favor de mantener la tasa después de una serie de datos que mostraron que los precios al consumidor aumentan más rápido que el objetivo de mediano plazo del 2% del banco. La decisión mantiene los costos de endeudamiento en su nivel más alto desde principios de 2023. Los funcionarios indicaron que se sienten cómodos esperando más datos antes de ajustar aún más, especialmente ante las preocupaciones por la demanda interna y los vientos en contra del comercio global.
Alivio para el won — por ahora
Se espera que la pausa le dé al won un respiro a corto plazo. Los operadores de divisas se habían preparado para una subida, y la tasa estable elimina una fuente de incertidumbre. Aun así, el won sigue siendo sensible a la fortaleza del dólar estadounidense y a cualquier cambio en las orientaciones futuras del Banco de Corea. Si la inflación no se enfría pronto, un aumento de tasas más adelante este año probablemente fortalecería el won, pero también sacudiría los mercados de bonos que ya han descontado una pausa prolongada.
Capital cripto en riesgo
La decisión sobre las tasas también podría redirigir los fondos de los hogares. Con los rendimientos de las cuentas de ahorro ahora más atractivos en comparación con el volátil mercado de criptomonedas, algunos inversores coreanos podrían trasladar capital de activos digitales a depósitos tradicionales. Corea del Sur ha sido durante mucho tiempo un centro importante para el comercio de criptomonedas, y cualquier salida sostenida podría ejercer presión a la baja sobre los volúmenes de los exchanges locales. El momento no es ideal para una industria que ya resiente pérdidas por las correcciones de este año.
¿Qué viene después?
La próxima reunión del banco central está prevista para finales de julio. Todas las miradas estarán puestas en el dato de inflación de junio. Si los precios se mantienen obstinadamente por encima del objetivo, un aumento de un cuarto de punto en el tercer trimestre parece plausible, y eso aceleraría casi con certeza la rotación desde las criptomonedas hacia refugios más seguros.




