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El gobernador del Banco de Japón, Ueda, hospitalizado y ausente en una reunión clave de política

El gobernador del Banco de Japón, Ueda, hospitalizado y ausente en una reunión clave de política

El gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, ha sido hospitalizado y no asistirá a una reunión de política crítica programada para esta semana, confirmó el lunes el banco central. La ausencia inesperada amenaza con desestabilizar los mercados de divisas y sacudir la confianza de los inversores, mientras Japón continúa lidiando con persistentes presiones inflacionarias.

El líder ausente

La hospitalización de Ueda ocurre en un momento delicado para el BoJ. Se esperaba que la reunión de política abordara ajustes en las tasas de interés y el programa de compra de bonos del banco, herramientas que el gobernador ha utilizado con cuidado para gestionar la frágil recuperación económica de Japón. Sin Ueda, la reunión se llevará a cabo bajo un vicegobernador, pero la falta del máximo responsable del banco podría ralentizar cualquier cambio importante en la política.

El banco central no reveló la naturaleza de la enfermedad de Ueda ni cuánto tiempo se espera que permanezca hospitalizado. Los funcionarios indicaron que los médicos del gobernador recomendaron reposo, y el BoJ no tiene planes inmediatos de reemplazarlo para la reunión.

Incertidumbre en el mercado

Los operadores de divisas y los economistas se preparan para la volatilidad del yen, que ya ha estado bajo presión por el aumento de las tasas de interés globales y la inflación interna que alcanzó un máximo de cuatro décadas el año pasado. Sin la participación directa de Ueda, el mercado podría tener dificultades para interpretar los próximos movimientos del banco central.

“Los inversores buscan señales del gobernador”, dijo un analista familiarizado con las operaciones del BoJ. La ausencia podría ampliar la brecha entre lo que el BoJ comunica y lo que esperan los mercados, lo que podría desencadenar movimientos bruscos en el yen y los bonos del gobierno japonés. El BoJ ha sido un caso atípico entre los principales bancos centrales, manteniendo tasas ultrabajas incluso mientras otros las suben. Cualquier señal de desviación en la política podría sacudir esa posición.

Las presiones inflacionarias se intensifican

Los precios al consumidor básicos de Japón subieron un 3,1% en febrero, muy por encima del objetivo del 2% del BoJ. El banco ha argumentado que el crecimiento salarial debe sostener la tendencia inflacionaria antes de endurecer la política, pero los aumentos de precios en alimentos y energía han afectado a los hogares. Ueda, quien asumió el cargo en abril de 2023, había estado caminando sobre una cuerda floja: señalar una posible salida de las tasas negativas sin desencadenar una venta masiva de bonos.

Su ausencia deja en el aire el momento de cualquier cambio en las tasas. El vicegobernador que liderará la reunión deberá decidir si mantiene la postura actual u ofrece nuevas directrices, una tarea que se vuelve más arriesgada sin la autoridad de Ueda.

¿Qué sucede después?

La reunión de política concluirá el viernes con un comunicado. Hasta entonces, los operadores estarán atentos a cualquier noticia sobre el estado de Ueda y a las pistas de los miembros del consejo del BoJ sobre la línea que pretenden seguir. El banco central no ha dicho si el gobernador participará de forma remota o emitirá una declaración por escrito. Es probable que el yen y el índice Nikkei se mantengan en vilo hasta que Ueda regrese a su escritorio.