China redujo su tasa de préstamos de política a un año a un mínimo histórico el miércoles, la señal más agresiva hasta ahora del banco central de que está dispuesto a flexibilizar las condiciones monetarias para revivir una economía en dificultades. La medida, que reduce la tasa de la facilidad de préstamos a mediano plazo en 10 puntos básicos hasta el 2,50%, marca la primera reducción de la tasa desde agosto y el nivel más bajo desde que la herramienta se introdujo en 2014.
Por qué se redujo la tasa
La decisión se produce tras una serie de datos económicos débiles, incluido un menor crecimiento industrial y una prolongada caída en el sector inmobiliario. Al reducir el costo de los préstamos para los bancos comerciales, el banco central busca fomentar el crédito a empresas y hogares, estimulando la inversión y el consumo. La reducción de la tasa también disminuye el referente para la tasa primaria de préstamos, que se establecerá más adelante este mes, transmitiendo efectivamente créditos más baratos a los prestatarios.
Históricamente, una política monetaria más laxa en China ha impulsado el sentimiento de los inversores en los mercados globales, especialmente en materias primas y acciones de mercados emergentes. Se espera que la reducción de la tasa impulse los activos de riesgo, incluyendo las criptomonedas, ya que los menores rendimientos de las inversiones tradicionales dirigen el capital hacia alternativas de mayor volatilidad. Bitcoin y otras monedas digitales subieron ligeramente en las operaciones asiáticas tras el anuncio, aunque los avances se mantuvieron modestos ante la incertidumbre general sobre las perspectivas económicas globales.
Desafíos más profundos detrás de la flexibilización
Si bien la reducción de la tasa señala un nuevo impulso para revivir el crecimiento, la flexibilización sostenida también plantea preguntas sobre la salud de la economía china. El banco central ha reducido las tasas cuatro veces desde principios de 2022, lo que sugiere que las medidas de estímulo anteriores no han logrado generar una recuperación duradera. Algunos analistas temen que las repetidas reducciones de las tasas puedan erosionar la rentabilidad bancaria e inflar burbujas de activos, sin lograr resolver problemas estructurales como la débil demanda del consumidor y un sector corporativo con una alta carga de deuda.
El momento de la reducción, solo unas semanas antes de las vacaciones del Año Nuevo Lunar, podría proporcionar un impulso a corto plazo al gasto y el sentimiento. Pero los próximos movimientos del banco central serán observados de cerca para obtener pistas sobre si los responsables de la política creen que la economía puede sostenerse por sí misma, o si se necesita una intervención más sustancial para evitar una desaceleración prolongada.




