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El Banco de Japón se prepara para subir las tasas al nivel más alto desde 1995

El Banco de Japón se prepara para subir las tasas al nivel más alto desde 1995

Se espera que el Banco de Japón eleve las tasas de interés a su nivel más alto desde 1995. Este movimiento, de concretarse, podría fortalecer el yen y generar repercusiones en los mercados globales. Los operadores siguen de cerca el evento, ya que no se veía un aumento de esta magnitud en tres décadas.

Por qué la subida de tasas podría fortalecer el yen

Una tasa de interés más alta hace que el yen sea más atractivo para los inversores. Cuando un banco central sube las tasas, la moneda tiende a apreciarse porque los rendimientos de los activos denominados en yenes aumentan. Para el Banco de Japón, esto supone un giro respecto a años de política ultraexpansiva. Un yen más fuerte reduciría los costos de importación para Japón, pero también podría perjudicar a los exportadores al encarecer sus productos en el extranjero.

Las dinámicas del carry trade bajo amenaza

La subida de tasas también podría trastocar el popular carry trade. En esta estrategia, los inversores toman préstamos en yenes a tasas bajas e invierten en monedas o activos de mayor rendimiento en otros lugares. Si el yen se fortalece, esas operaciones se vuelven menos rentables o incluso generan pérdidas. Un desmantelamiento repentino podría afectar a las monedas y bonos de mercados emergentes, añadiendo volatilidad global.

Impacto en los activos de riesgo globales

Más allá de las divisas, la subida podría pesar sobre las acciones y las materias primas. Unas tasas japonesas más altas podrían sacar dinero de otros mercados, especialmente si los inversores trasladan fondos desde apuestas más riesgosas hacia el yen. Ese tipo de flujo de capital suele presionar a las acciones y materias primas globales. El efecto no será uniforme —algunos sectores podrían beneficiarse—, pero el riesgo general es que desaparezca una fuente barata de financiamiento para la especulación global.

Los mercados internacionales se han acostumbrado al financiamiento barato en yenes. Una subida de tasas al nivel más alto desde 1995 cambia ese cálculo. El banco central no ha señalado exactamente cuánto subirá las tasas, pero la mera expectativa ya es suficiente para mover los mercados.