La Reserva Federal dejó las tasas de interés sin cambios en 3.5% a 3.75% el 16 de junio, como todos esperaban — la decisión tenía una probabilidad del 97% descontada. Pero la verdadera historia es lo que reveló el dot plot de la Fed: la última proyección restante para un recorte de tasas en 2026 ha desaparecido. Los operadores de futuros ahora ven un 66% de probabilidad de al menos una subida antes de diciembre, un giro brusco respecto a los uno o dos recortes que los mercados descontaban a principios de año.
La primera reunión de Warsh
Kevin Warsh presidió su primera reunión del Comité Federal de Mercado Abierto el 16 de junio. No presentó un punto en el Resumen de Proyecciones Económicas, lo que lo convierte en el primer presidente de la Fed en 14 años en no revelar su propia perspectiva sobre las tasas. En su conferencia de prensa inaugural, Warsh señaló una Fed más austera — menos orientación futura, enfoque prioritario en la inflación. Los analistas de Raymond James habían pronosticado que al menos tres miembros con derecho a voto proyectarían una subida antes de diciembre, y el dot plot confirmó ese cambio.
El giro del dot plot
Los mercados entraron en 2026 esperando que la Fed recortara una o dos veces para diciembre. Esa apuesta se ha revertido por completo. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años ahora ronda el 4.47%, y el de 30 años cerca del 4.97%. Los costos de endeudamiento más altos son un lastre para las criptomonedas — Bitcoin y el mercado en general siguen las expectativas de liquidez global. El giro del BCE hacia el endurecimiento añade otra capa de presión sobre los activos de riesgo a nivel mundial.
El momento no es el ideal. Los mercados de criptomonedas habían estado descontando un entorno monetario más laxo para finales de año, y el dot plot lo eliminó de la mesa. Con la Fed ahora inclinándose hacia una subida, los activos especulativos enfrentan un panorama macroeconómico más difícil. Nadie está pronosticando un desplome, pero el viento de cola de liquidez que impulsó los mercados a principios de 2026 se está desvaneciendo rápidamente.
Lo próximo concreto a observar es el lenguaje de la Fed en la reunión de julio. Si los datos siguen siendo elevados, una subida en septiembre o diciembre se convierte en una posibilidad real. Y con el BCE endureciendo, la liquidez global se está ajustando desde ambos lados del Atlántico.




