Bitcoin cotiza por encima de $80,000 esta semana, incluso mientras las acciones se desploman y los rendimientos del Tesoro suben en respuesta a nuevos datos de inflación que resultaron más altos de lo esperado. La divergencia —un repunte de la criptomoneda más conocida del mundo junto con una caída en las acciones— está llamando la atención, especialmente entre los inversores institucionales que han estado inyectando dinero en los ETF de Bitcoin al contado.
Bitcoin se desmarca de las acciones
El S&P 500 ha caído más de un 2% desde que se publicaron los datos de inflación, y el rendimiento a 10 años subió aproximadamente 15 puntos básicos. Bitcoin, por el contrario, apenas se ha inmutado. Se mantiene alrededor de $81,000, un nivel que habría parecido ambicioso hace apenas un mes. La brecha entre la aversión al riesgo en las acciones y el apetito por el riesgo en Bitcoin no es nueva, pero rara vez ha sido tan marcada durante un susto inflacionario.
El factor inflación
Los datos de esta semana mostraron que el IPC subyacente aumenta a un ritmo que complica el calendario de la Reserva Federal para los recortes de tipos. Normalmente eso es malo para los activos especulativos. Pero los defensores de Bitcoin argumentan que si la inflación se mantiene pegajosa, el dólar pierde poder adquisitivo con el tiempo —y un activo de oferta fija se vuelve más atractivo. Es la vieja narrativa de cobertura, y ahora mismo se está poniendo a prueba en tiempo real.
El dinero institucional entra en escena
Los flujos de los ETF lo cuentan todo. Las entradas netas de esta semana ya superan los $400 millones, según datos disponibles públicamente, y los fondos más grandes registran entradas diarias constantes. Esto supone un cambio respecto a principios de mes, cuando los flujos se habían tornado mixtos. Los compradores no son traders minoristas del día a día, sino gestores de activos y asignadores que tratan a Bitcoin como un seguro de cartera contra exactamente el tipo de entorno macroeconómico en el que nos encontramos: rendimientos al alza, acciones a la baja e inflación incierta.
Qué observar a continuación
La pregunta ahora es si Bitcoin puede mantener los $80,000 si las acciones siguen cayendo. Hasta ahora ha superado esa prueba. Pero la verdadera prueba llegará con el próximo dato del IPC, previsto para mediados de junio. Si la inflación se mantiene alta y Bitcoin no se resquebraja, la historia del 'oro digital' ganará muchos más adeptos. Si pierde esas ganancias, la narrativa se resiente. Por ahora, el mercado apuesta por ello.



