Un hombre del área de Seattle fue sentenciado a prisión esta semana por blanquear casi $100 millones en ganancias de fraude utilizando una combinación de Bitcoin, Ethereum y stablecoins. Este caso es una de las mayores persecuciones por lavado de dinero con criptomonedas en la región y demuestra cómo los delincuentes recurren a múltiples activos digitales para mover fondos ilícitos.
El esquema de blanqueo
El acusado utilizó Bitcoin, Ethereum y stablecoins para lavar el dinero. Los fiscales federales indicaron que los fondos provenían de una operación fraudulenta no especificada. Al combinar activos volátiles con stablecoins, el blanqueador pudo mover grandes sumas sin las fluctuaciones de precio que podrían llamar la atención. Los métodos exactos —servicios de mezcla, intercambios entre pares o casas de cambio— no fueron detallados en los documentos judiciales divulgados hasta ahora.
La sentencia de prisión
Un juez dictó una pena de prisión esta semana. La duración de la sentencia no fue revelada de inmediato. El acusado también enfrenta el decomiso de activos vinculados al esquema. El caso fue investigado por agencias que incluyen la División de Investigación Criminal del IRS y el FBI, aunque ninguna de las oficinas comentó sobre la sentencia.
El caso subraya un cambio más amplio en el lavado de dinero. Los delincuentes solían depender casi exclusivamente de Bitcoin. Ahora mezclan rutinariamente Ethereum y stablecoins —especialmente USDT y USDC— para ocultar rastros y evitar la volatilidad. Las autoridades han estado poniéndose al día, pero procesamientos recientes muestran que están mejorando en seguir el rastro del dinero a través de blockchains. Para la industria de las criptomonedas, la sentencia es un recordatorio de que los reguladores están vigilando cómo los activos digitales entran y salen del sistema financiero.




