Bitcoin ha entrado en lo que los analistas de mercado describen como una zona de valoración de mercado bajista profundo, con dos indicadores ampliamente monitoreados que ahora muestran signos de capitulación. El movimiento se produce después de semanas de presión vendedora persistente y marca la primera vez desde principios de 2025 que ambos indicadores se alinean en niveles tan extremos. Un analista que sigue los ciclos advirtió que las condiciones actuales podrían dar paso a un prolongado desgaste lento en lugar de una recuperación rápida.
Qué muestran los indicadores
Las dos métricas — una relación de precio realizado y una puntuación z de valor de mercado a valor realizado (MVRV) — han caído en un territorio históricamente asociado con suelos en ciclos bajistas anteriores. La puntuación z MVRV, que compara la capitalización de mercado con la capitalización realizada, cayó por debajo de su promedio a largo plazo a principios de junio y ha seguido descendiendo. La relación de precio realizado, que rastrea la brecha entre el precio actual y la base de costo promedio de los tenedores, ahora se encuentra en la zona que en el pasado precedió a períodos prolongados de baja volatilidad y movimiento lateral de precios.
En conjunto, sugieren que los tenedores a largo plazo están vendiendo con pérdidas, mientras que los especuladores a corto plazo han sido prácticamente eliminados. Ese patrón ha aparecido antes, pero el analista citado en el informe advirtió que la forma de la recuperación podría ser diferente esta vez.
Por qué importa la advertencia del ‘desgaste lento’
El analista, que pidió no ser identificado porque la predicción aún no es pública, describió la situación como un “proceso de formación de suelo clásico con un giro”. En lugar de un rebote pronunciado en forma de V, esperan meses de negociación entrecortada y de bajo volumen que pondrá a prueba la paciencia de quienes aún mantienen posiciones. El argumento: la liquidez en cadena de Bitcoin es escasa, y el contexto macroeconómico — tasas de interés, ruido regulatorio y menguante interés minorista — no proporciona el tipo de catalizador necesario para una reversión rápida.
“Esto no es 2022 otra vez, pero podría sentirse igual de miserable a corto plazo”, dijo el analista. “Estamos en un desgaste, no en un desplome”. La frase “desgaste lento” ha sido retomada desde entonces por algunas mesas de negociación como abreviatura del camino esperado a corto plazo.
Qué sucede si la capitulación se profundiza
Si los indicadores continúan deteriorándose, el siguiente umbral a observar es el llamado “rango de capitulación” — una banda donde la puntuación z MVRV ha tocado fondo históricamente antes de que comenzaran grandes mercados alcistas. Ese rango se sitúa aproximadamente un 15% por debajo de los niveles actuales, lo que significa que una nueva caída no está descartada. Pero el analista señala que el volumen se ha estado secando en lugar de dispararse, lo que podría significar un sangrado lento en lugar de una venta de pánico.
Por ahora, el mercado está en un juego de espera. Los indicadores técnicos dicen sobrevendido; el sentimiento dice agotado. Cuál de los dos se rompa primero determinará si junio se convierte en una oportunidad de compra o simplemente en otro mes para olvidar.




