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Schnabel del BCE advierte que las stablecoins reflejan las fragilidades de los fondos del mercado monetario de 2008

Schnabel del BCE advierte que las stablecoins reflejan las fragilidades de los fondos del mercado monetario de 2008

La miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo, Isabel Schnabel, advirtió el lunes que las stablecoins presentan las mismas debilidades que alimentaron la crisis de los fondos del mercado monetario de 2008, lo que genera el espectro de corridas y ventas forzadas en las finanzas tokenizadas. Sus declaraciones se producen en un momento en que el mercado global de stablecoins asciende a aproximadamente 300 mil millones de dólares, con Tether y USDC acaparando el 90% de esa participación, y las stablecoins denominadas en euros apenas registran presencia.

El paralelismo del BCE con los fondos del mercado monetario

Schnabel argumentó que las stablecoins, al igual que los fondos del mercado monetario antes del colapso de 2008, son vulnerables a una pérdida repentina de confianza. Si las reservas de un emisor importante se ponen en duda, los tenedores podrían apresurarse a canjearlas en masa. Esa venta forzada, dijo, podría propagar la inestabilidad más allá de los mercados cripto. Es una comparación que los reguladores han rondado durante años; Schnabel la hizo explícita.

Stablecoins: una herramienta cripto de 300 mil millones de dólares

Según datos del BCE, alrededor del 85% del volumen de transacciones de stablecoins ocurre dentro de las plataformas de negociación de criptomonedas, no en la economía en general. Eso aísla a las finanzas tradicionales por ahora, pero también significa que las stablecoins no han demostrado ser canales de pago. Sin adopción en el mundo real, su huella sistémica es estrecha, pero el riesgo de concentración es extremo: dos emisores controlan nueve décimas partes del mercado.

Por qué el euro apenas registra presencia

Las stablecoins europeas tienen en conjunto 500 millones de euros, menos del 0.2% del total global. El marco MiCAR de la UE intenta solucionar eso obligando a los emisores a mantener al menos el 30% de las reservas como depósitos bancarios, un umbral que aumenta al 60% para los actores sistémicamente importantes. Esa regla mantiene a las stablecoins en euros estrechamente vinculadas al sistema bancario, pero también las hace más difíciles de escalar que sus rivales respaldadas por dólares.

El euro digital como contrapeso

Los funcionarios del BCE ven aquí un problema estratégico. Las stablecoins denominadas en dólares, como USDC y USDT, profundizan el control del dólar sobre las finanzas tokenizadas, erosionando el papel del euro. El BCE está contraatacando a través de los proyectos Pontes y Appia, dos iniciativas que construyen el euro digital como una alternativa del sector público. El objetivo: dar a los europeos una moneda digital respaldada por el estado que no dependa de emisores privados de stablecoins ni del dólar.

El BCE no ha fijado una fecha firme de lanzamiento para el euro digital, pero Pontes y Appia están superando la fase piloto. Si pueden competir con un sistema Tether de 270 mil millones de dólares sigue siendo una pregunta abierta.